Refrescos.
|
Más información sobre este tema en nuestro Blog.
—Bavaresa de leche fría. —Horchata de miel.
—Especial contra la sed. —Efervescente. —Agua de pan tostado.
En una botella de cuello largo, se ponen algunas raíces de genciana lútea, secas, cortadas en trocitos y bien limpias. Se llena la botella con agua fresca. Después de media hora de maceración, se puede beber, es tónica y facilita la digestión. —Agua de uva espina. Se lava ésta y se la hace hervir con azúcar y corteza de limón. Apenas comience la ebullición, se añade un litro de agua y se deja hervir todavía media hora. Se pasa por un tamiz. —Agua de melocotones. Disolviendo, en un poco de agua caliente, una cucharada de la composición que vamos a describir y añadiendo un poco de ron y de corteza de limón, se obtiene una bebida inmejorable para el invierno. —Limonada. —Limonadas.
—Zumo artificial de limón. También se puede preparar artificialmente el zumo de limón disolviendo 18 gr. de ácido cítrico y 4 de ácido tártrico en 20 de alcohol, y añadiendo 40 de esencia de cidra (25 gr. de esencia de cidra diluidos en 75 de alcohol) y un kilogramo de jarabe simple. —Limonada de rosa. Esta excelente limonada conservará el color y el perfume de las rosas con las cuales se prepara: Pétalos de rosas encarnadas.................30 partes Agua hirviente..................................1000 partes —Limonada de vino. Es una bebida de primer orden, especialmente en casos de enfermedad febril, por ser corroborante y calmar poderosamente la sed. —Limonada seca.
— Limonada en polvo. Utilísima para viajes y en el campo, es la que se obtiene mezclando íntimamente las siguientes sustancias: —Otra limonada en polvo. Tómense: —Limonada en pastillas.
—Limonada en pastillas (otra fórmula). Se moldean treinta pastillas con la masa que resulta, formando una pasta con: Ácido tártrico..................10 gr. Esencia de limón...............6 gotas Azúcar blanco..................30 gr. Tintura de vainilla............25 gotas —Limonada gaseosa en paquetes. Se pesan unos 50 gr. de azúcar en polvo, se trituran con dos gotas de esencia de limón y se le agregan 4 gr. de bicarbonato de sodio. Se dividen en paquetitos y se guardan en una caja al abrigo de la humedad. Si se quiere preparar una limonada, se pone en una botella un vaso de agua muy fresca, se le echa el contenido de un paquete y luego, rápidamente, 4 gr. de ácido tártrico. Se tapa en el acto. Empleando vino blanco más o menos aguado, se obtiene una bebida bastante semejante al champaña. —Esencia especial para limonadas, etc.
—Para bebidas carbónicas es muy recomendable la siguiente receta. Se toma corteza de cidra rayada y se trata en un recipiente con ron o coñac (o bien con una mezcla de 5 partes de alcohol y 4 de agua), hasta que el líquido la cubra con exceso. Al cabo de cinco días se filtra. La esencia así obtenida se mezcla con ácido cítrico y azúcar, del modo siguiente: esencia, 15; ácido cítrico, 15; jarabe simple, 470. —Esencia de naranja para limonadas. Se disuelven 6 gr. de esencia de naranjas dulces o agrias exenta de terpenos en 100 gr. de alcohol privado de fuselol (sustancia que da mal olor al alcohol), y a la solución obtenida se le mezclan 10 Kg. de jarabe simple; luego se le añade al jarabe un poco de ácido cítrico o tártrico y un color inofensivo; 30 gr. de esta mezcla bastan para una botella de limonada. —Naranjada de limón (o viceversa).
—Limonada gaseosa en polvo. A). 50 gramos de azúcar en polvo, 3 gramos de ácido cítrico. Guardar en un paquetito de papel azul. —Limonada instantánea. En 1 litro de agua fría verter 100 gramos de azúcar, 2 gramos de ácido tartárico y unas gotas de limón. —Una bebida agradable e higiénica al mismo tiempo. Es la compuesta de agua endulzada con jarabe de vinagre, adicionada con diez o doce gotas de aguardiente anisado. —Sangría. Una receta antigua y hoy en día muy poco usual de prepararla es esta: Vino tinto..............................2 litros —Para calmar la sed. Se escaldan varias veces sucesivas con agua hirviente 250 gr. de café tostado y molido, hasta formar un volumen de unos 20 litros. Se añaden 400 gr. de azúcar y 0,25 litros de ron o coñac. Se obtendrá así una bebida de buen sabor y que posee más que cualquiera otra la propiedad de calmar la sed. —Higiénica de Dubois. Es muy económica, y se conoce en Bélgica con el nombre de cervecilla. —Poción tónica para convalecientes. Quina calisaya..................5 gr. Leche de vaca.......................70 gr. A la decocción de la quina pasada por una tela (100 gr.) y en reposo durante doce horas, se le agrega la leche y el azúcar. Quina calisaya............5 gr. Chocolate de vainilla................20 gr. —Leche de gallina. Con este nombre se designa una bebida sencillísima y nutritiva, muy útil para los enfermos débiles. Se espolvorea una yema de huevo con azúcar y se bate un buen rato; luego se vierte sobre ella y muy despacio agua caliente, teniendo cuidado de agitar siempre para que la mezcla resulte homogénea. La adición de un poco de agua de azahar está muy indicada para hacer todavía más agradable la bebida y para disimular el sabor especial del huevo. —Pipermín (cordial). Esencia de menta piperita...................5 c.c. —Correctivas para aguas potables. A). En una mezcla de agua destilada y de alcohol rectificado a partes iguales, se pone una parte de solución de bisulfito de quinina y una de esencia de anís. Se vierten algunas gotas en un vaso de agua. —Leche de almendras.
—Acidulado para bebidas. El jugo de ciertos frutos, tales como grosellas, cerezas, frambuesas, naranjas, limones, etc., mezclado con agua y azúcar, proporciona una bebida agradable y refrescante. Es muy conveniente sustituir esta bebida aromática por el azúcar acidulado, que tiene la ventaja de conservarse todo el año y de proporcionar en cualquier estación las bebidas que sólo pueden obtenerse con los jugos de los frutos, en el momento de su madurez. He aquí cómo se procede para preparar el azúcar acidulado. Tomemos como ejemplo el de grosellas; es necesario desgranar los frutos, machacarlos, y después de recoger el jugo escurrido, pasarlo por tamiz e incorporarlo a cuatro o cinco veces su peso de azúcar molido. Con esta mezcla se forma un granulado, que se deja secar poco a poco en un horno mantenido a temperatura moderada, y finalmente se tritura el producto y se envasa en recipientes de vidrio bien tapados. Cuando se quiera usar este azúcar acidulado, se disuelven de él un par de cucharaditas en un vaso de agua y se obtiene así una bebida tan agradable como si se hubiesen empleado las grosellas frescas. Un procedimiento análogo se puede usar con las frambuesas, cerezas, naranjas y limones. —Sorbete de almendras.
—Horchata. Ingredientes: —Granizado de limón. —Limonada de té. |
Una cucharadita de miel y otra de aguardiente por litro de agua. O bien, por cada litro de agua, tres cucharaditas de miel y tres de buen vinagre. Bebida muy refrescante ya conocida por griegos y romanos.
No queriendo o no pudiendo modificar de ningún modo el agua simple, se introducirán algunas rebanaditas de pan muy tostado, casi quemado. Al cabo de media hora, se retira el pan y se azucara ligeramente.
Se prepara el zumo natural de los limones, hirviendo 10 partes de zumo recién exprimido y filtrado, con 18 partes de azúcar. Para obtener un líquido bien transparente es preciso, antes de filtrarlo, batir bien el zumo con polvo de talco lavado y seco.
Se puede preparar con:
Se hace una pasta espesa con azúcar en polvo y zumo de limón. Se calienta hasta que adquiera fluidez, y en tal estado se vierte en moldes, donde se solidifica en forma de pastillas o tabletas, que disueltas en agua proporcionarán una limonada de primera calidad.
Se disuelven a calor suave, 600 gr. de azúcar blanco en 400 gr. de agua destilada; se añaden luego 40 gr. de ácido cítrico disuelto en 100 gr. de agua de azahar; se filtra la mezcla y se le añaden 5 gr. de esencia de limón o de cidra, disueltos en 100 gr. de alcohol. Se pueden añadir algunas gotas de esencia de piña de América (éter butírico).
gua............................300 gr. Azúcar..................................20 gr.
Escaldar y mondar 125 gr. de almendras dulces y 4 almendras amargas. Enjuagarlas y machacarlas en un mortero con 15 gr. de azúcar en terrones y una cucharada de agua de azahar. Cuando todo está bien deshecho, añadir tres cuartos de litro de leche y hervir algunos minutos. Pasar el líquido a través de un lienzo, exprimiendo, para extraer todo el jugo de las almendras. Servir caliente o fría.
Pelar 30 gramos de almendras y dejar macerar durante 30 minutos en 1 litro de agua tibia. Sacarlas y machacarlas añadiéndoles 20 gramos de azúcar hasta obtener una pasta homogénea. Aromatizar con agua de azahar, añadirle el agua y filtrar.